Diecinueve horas del sexto día
Fui abducida Quizá llevase droga la comida o los bombones estuviesen inyectados de éter No lo sé Fui abducida y situada a pocos centímetros de una cocina situada a pocos centímetros de una cama situada a pocos centímetros de su piel cosida durante diecinueve horas Así es como no puedo asegurar que sucedió que, gimnasta sobre viga de equilibrio ficción realidad realidad ficción, quedé colgada de un pespunte La aguja volvía hacia atrás después de cada punto la hebra en el mismo sitio de antes Así es como no puedo asegurar que sucedió que fui abducida el sexto día Así es como no puedo asegurar que sucedió que al sexto día comenzó el más cruel de los engaños