Diecinueve horas del sexto día

Fui abducida
Quizá llevase
droga la comida
o los bombones
estuviesen inyectados 
de éter No lo sé

Fui abducida 
y situada
a pocos centímetros 
de una cocina situada
a pocos centímetros
de una cama situada
a pocos centímetros 
de su piel
cosida
durante diecinueve horas

Así es como
no puedo asegurar que
sucedió que, 
gimnasta sobre viga
de equilibrio
ficción realidad
realidad ficción,
quedé colgada 
de un pespunte
La aguja volvía 
hacia atrás 
después de cada
punto
la hebra en el mismo 
sitio de antes

Así es como 
no puedo asegurar que 
sucedió que 
fui abducida
el sexto día

Así es como 
no puedo asegurar que
sucedió que
al sexto día
comenzó el más cruel 
de los engaños

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alas y balas

Maldito Baudelaire

El harén de la buena acera