Sección de carbohidratos
La gata de calle se volvió casera
Al socaire de los tabiques
dejó que el sol que entraba entre las grietas
calentara su alma
¡Se acabó! —dijo mientras comenzaba de nuevo.
La gata escribana se volvió escritora
Al abrigo de sus palabras
inmoló el sudario que cubría
su pluma
¡A tomar viento! —dijo mientras masticaba el aire.
No tuvo el cuidado
de retirar la mortaja
antes de prender la mecha
Comentarios
Publicar un comentario