Las cosas cambian


Lo correcto era entonces
ser un hombre recto (J. Lizano)
hecho y derecho (J. Ge)
que se viste por los pies

(Llámese la atención sobre que un hecho tan bobo como vestirse por los pies excluía del poder y la razón a mujeres y a hombres con chilaba. Eran otros tiempos y las cosas cambian. Nótese aquí la ironía.)

Pobres hombres de ayer
solo machos, sin ternura,
¡daban tox!
sí, sí, tox (y no nombro a nadie)
daban tox de tanta toxicidad

Ahora ya todo es distinto
hay varones rampantes
contrahechos, contradictorios, 
de izquierdas y derechas
que se visten como les da la gana

Ahora hay hombres muy 
bonitos, yo conozco montones,
pero cuidado
que las cosas cambian
y las modas vuelven

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